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Cineforum: El hijo de Saúl

Título:
Cineforum: El hijo de Saúl
Cuándo:
Sáb, 25. Febrero 2017, 19:00 h
Dónde:
Local Asociación de Vecinos de Tres Cantos - Tres Cantos, Madrid
Categorías:
Historia y sociedad, Vídeo
Cineforum: El hijo de Saúl

Información del ponente

Nombre:
Universidad Popular Carmen de Michelena


Lugar

Lugar:
Local Asociación de Vecinos de Tres Cantos
Calle:
Plaza de la Constitución 5, Local 13
CP:
28760
Ciudad:
Tres Cantos
Estado / Provincia:
Madrid
País:
Spain
Local Asociación de Vecinos de Tres Cantos
Mapa:
Mapa

Descripción del evento

La posibilidad de ternura, de compasión, de desgarro de la entidad humana en medio del horror se ha planteado numerosas veces en el cine, particularmente en el cine referido al holocausto perpetrado por el régimen nazi. Recordamos la un tanto lacrimosa La vida es bella, de Roberto Benigni, o la dramáticamente irónica El niño con el pijama de rayas, de Mark Herman. También la toma de conciencia en la magistral La lista de Schindler, de Spielberg. Pero acaso nunca se había llegado a esta dolorosa profundidad, esta desnudez de sentimientos, este choque brutal entre la realidad espantosa y los despojos de humanidad que pueden quedar en la mente del prisionero / carcelero. Su contemplación nos hunde en una desolada reflexión: Acaso todos podríamos haber sido, en algún momento crucial, parte de un sonderkommando, encargado de limpiar las miasmas del sistema.

 

TÍTULO ORIGINAL Saul fia (Son of Saul) (V.O.S)
AÑO 2015
DURACIÓN 107 min.
PAÍS Hungría Hungría
DIRECTOR László Nemes
GUIÓN László Nemes, Clara Royer
MÚSICA László Melis
FOTOGRAFÍA Mátyás Erdély
REPARTO Géza RöhrigLevente MolnárUrs RechnSándor ZsótérTodd CharmontBjörn FreibergUwe LauerAttila FritzKamil DobrowolskiChristian Harting
PRODUCTORA Laokoon Filmgroup
GÉNERO Drama | HolocaustoII Guerra MundialDrama carcelario
WEB OFICIAL http://sonyclassics.com/sonofsaul/
PREMIOS
2015: Premios Oscar: Mejor película de habla no inglesa
2015: Festival de Cannes: Gran Premio del Jurado y Premio FIPRESCI
2015: Premios César: Nominada a mejor película extranjera
2015: Globos de Oro: Mejor película de habla no inglesa
2016: Premios BAFTA: Mejor película en habla no inglesa
2015: Premios David di Donatello: Mejor film de la Unión Europea
2015: Premios Independent Spirit: Mejor película extranjera
2015: National Board Review (NBR): Mejor film extranjero
2015: Satellite Awards: Mejor película de habla no inglesa
2015: British Independent Film Awards (BIFA): nom. mejor película intern. independiente
2015: Sindicato de Directores (DGA): Nominado a mejor nuevo director
2015: Círculo de Críticos de Nueva York: Mejor ópera prima
2015: Critics Choice Awards: Mejor película de habla no inglesa
2015: Críticos de Los Angeles: Mejor película extranjera
2015: Asociación de Críticos de Chicago: Mejor película extranjera. 3 nominaciones
2016: Premios Goya: Nominada a Mejor película europea
2016: Premios Gaudí: Nominada a Mejor película europea

 

Trailer:

 

SINOPSIS

En el año 1944, durante el horror del campo de concentración de Auschwitz, un prisionero judío húngaro llamado Saul, miembro de los 'Sonderkommando' -encargados de quemar los cadáveres de los prisioneros gaseados nada más llegar al campo y limpiar las cámaras de gas-, encuentra cierta supervivencia moral tratando de salvar de los hornos crematorios el cuerpo de un niño que toma como su hijo. (FILMAFFINITY).

COMENTARIOS

"Tratado por arriba y por abajo, del derecho y del revés, con grandilocuencia y con sencillez, con ética y con estética, incluso con esteticismo y sin ética, con justicia, con rigor, con ambigüedades, con poder didáctico, incluso con humor, el Holocausto en el cine, no pocas veces procedente de la literatura, parecía un tema agotado. Parecía. Hasta que llegó el húngaro László Nemes y lo puso patas arriba en el pasado Festival de Cannes. Una vez más. Porque la más terrible de las tragedias del siglo XX es un tema inagotable. Porque la actitud del ser humano resulta inabarcable. En cuestiones de fondo quizá esté todo dicho ya. Quizá. Pero en la forma quedaba aún un resquicio, al menos. Un resquicio brutal basado en una de las posibilidades del cine: el lugar de mostrar, intentar inmiscuir, introducir, involucrar al espectador; no solo mentalmente, sino casi físicamente. Literalmente, provocar a la platea la sensación de estar dentro de un barracón, de una fila de la muerte, de un socavón moral, de una guerra sin cuartel, con el infierno de los demás y con el de uno mismo. Es la extraordinaria El hijo de Saúl, un órdago a la cuestión del travelling como cuestión moral de Godard, un antídoto a la teoría de la abyección de Rivette, un listísimo anzuelo a los tabúes de representación de Lanzmann.”

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“Las críticas morales desde el sofá de casa son fáciles. Lo terrible es estar ahí y tener que actuar, que tomar decisiones. Y eso es lo que presenta la película, lo que te hace sentir más que ver: el martirio físico y mental de habitar el infierno y querer mantenerte en pie."

Javier Ocaña: El País

 

"El argumento se centra en los campos de exterminio nazis. Pero no se alarmen, el estilo y el tono no tienen nada que ver con el que utilizó Spielberg hablando de tema tan estremecedor en la magistral La lista de Schindler. La voluntad de Laszlo Nemes es que lo que ocurre en la pantalla se vea poco y mal (la fotografía es voluntaria y abusivamente oscura), imagino que para acentuar el horror, y que tampoco entiendas con claridad lo que está ocurriendo. O sea, que tu imaginación no pare de currar.".

Carlos Boyero: El País

 

“Tiene 37 años, es su ópera prima y es una obra maestra. Apenas en el segundo día, el húngaro Laszlo Nemes ha dado el primer golpe en la mesa, la primera gran sorpresa del festival. Se llama El hijo de Saúl y es una película que lleva el siempre tan delicado cine de ficción en torno al Holocausto nazi un paso más allá en la historia del cine. No se había visto nada igual. Es capaz de concentrar la experimentación autoral, elementos del survival y el cine carcelario, y sobre todo, ofrece un posicionamiento moral respecto a la puesta en escena de lo irrepresentable (por la abyección, por el horror y porque nunca se registró visualmente) con brutal originalidad, fuerza cinemática, inteligencia y respeto a la memoria histórica.”

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Sin matices: ¿el rigor de la Shoah documental de Claude Lanzmann o el dramatismo spielbergiano de La lista de Schlinder?, ¿la precisión histórica y poética de Noche y niebla o la celebración vital de Roberto Benigni? No podemos imaginar lenguajes más opuestos. ¿Qué clase de ética hace espectáculo con el horror histórico? En cierto modo, espectadores y críticos ponen a prueba sus conceptos sobre el arte del cine frente a este tipo de películas. El hijo de Saúl no puede ni quiere huir de este debate, pero se posiciona en otro lugar. Apelando a la inmersión total, se coloca en un lugar insólito pegándose a la anatomía del ficticio Saul Ausländer (Géza Röhrig), deportado judío que forma parte de la Sonerkommando en Auschwitz. Como nos anuncian los títulos que dan entrada a la atrocidad -y el ingreso en el horror, les aseguro, es inmediato-, los llamaban los “portadores de secretos”, vivían aislados de los prisioneros y forzados a asistir como mano de obra a los mandos nazis en la logística del exterminio.”

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“En su testarudo proceso, Sául se aísla del horror como lo hace la película, aún participando de él (¿nosotros también?). Esto permite a Nemes huir de todo efectismo, retratar con heladora indiferencia la logística de la “solución final” en la factoría de la muerte: los verdugos hablan de la urgencia de “eliminar” unas cinco mil “piezas” en una noche. Asistimos al horror casi de refilón, pero al mismo tiempo inmersos por completo en la experiencia. Vemos la película de un tipo que quiere enterrar a su hijo en un contexto infernal, pero vemos al mismo tiempo un capítulo histórico en los últimos y más demenciales días de Auschwitz, en octubre de 1944. No podemos huir de lo que queda fuera del centro del plano. No podemos huir de nosotros."

Carlos Reviriego: El Mundo