UN VERANO PARA NO OLVIDAR

Una calle de Londres 

En nuestra anterior comunicación del mes de julio os deseábamos un feliz verano y anticipábamos que el curso 2022-23 (que iniciamos ahora) tenía que dar paso a una etapa en el devenir de la UPCM, después de la etapa de “transición” que hemos venido viviendo en los dos cursos anteriores. Añadíamos que en esta “nueva etapa” tendríamos el reto de enfrentarnos a las nuevas realidades que cada día nos incomodan y plantean nuevos problemas. Hemos superado este complejo verano en el que hemos sufrido esas realidades incómodas y que plantean problemas serios (algunos arrastrados desde hace tiempo pero ahora incentivados): olas de calor e incendios por doquier (récord de superficie quemada en España); sequías con cortes de agua; precios increíbles (inflación superior al 10 %); combustibles y electricidad subiendo sin freno; atascos, aglomeraciones; los restos de una pandemia que no acaba de irse; y al fondo de todo ello una cruenta guerra en Ucrania cuyos efectos nos llegan sin remedio, y el renacer de una “guerra fría” que creíamos relegada al libro de la historia.

Probablemente este no haya sido el FELIZ VERANO que os deseábamos. Pero veníamos de dos años de restricciones, disgustos y sinsabores por el Covid-19, y estábamos decididos a buscar un respiro, a pasárnoslo bien por encima de todo; y eso es lo que hemos intentado hacer, con éxito desigual.

Y al empezar este nuevo curso nos encontramos con viejos y nuevos problemas que habíamos deseado olvidar o ignorar y aquí siguen presentes: estamos en medio de una tremenda “Emergencia Climática”; la pandemia ya casi olvidada sigue ahí (más de la mitad de la población mundial sigue sin vacunar y es una amenaza permanente); tenemos una trágica guerra a nuestras puertas (con consecuencias que estamos sufriendo y una enorme factura de futuro); los populismos avanzan sin freno; los intereses geopolíticos de las grandes potencias abren una nueva guerra fría; muchos científicos nos vienen advirtiendo de que el sistema socio-económico en el que vivimos está a punto del colapso porque nuestro querido planeta azul no aguanta más las agresiones del género humano y sólo nos queda como opción el parar; el crecimiento indefinido no es posible, no hay recursos materiales ni energéticos que lo sustenten.

La verdad es que ante esta situación dan ganas cerrar la puerta y  pensar que ha sido un verano para olvidar. Pero NO, ni como personas ni como Institución (la UPCM) podemos cerrar los ojos ante todo esto, y por eso decimos que este debería ser UN VERANO PARA NO OLVIDAR.

Hemos sido fuertes hasta ahora y hemos aguantado numerosas crisis. No es hora de conformismos sino de aceptar el reto de enfrentarnos a esas realidades: no es sólo una grave crisis económica la que se nos ha venido encima, sino que más bien estamos inmersos en una crisis de modelo de vida, y es urgente e imprescindible que recuperemos los valores morales y democráticos que un día conquistamos con gran esfuerzo y dolor, y que la avidez del mercado universal en que se ha sumergido nuestra sociedad nos ha ido robando hasta convertirlo casi todo en apariencias, simulaciones y “hechos alternativos”.

Tenemos un deber moral para con nosotros mismos y la sociedad en la que vivimos pero sobre todo tenemos el deber de no enajenar el futuro de nuestros hijos y nietos.

En esta coyuntura arrancamos el nuevo curso ofreciéndoos un amplio y diverso programa de actividades que esperamos valoréis, y disfrutéis, participando ampliamente de aquellas que mejor se adapten a vuestros deseos y aspiraciones.

BIENVENIDOS AL NUEVO CURSO 2022-23 DE LA UNIVERSIDAD POPULAR CARMEN DE MICHELENA.